
Desde siempre he tenido vocación de ayudar y educar. Desde los inicios de mi carrera profesional dediqué más de 30 años a la enseñanza secundaria donde formé y ayudé a muchos chicos y chicas, por una parte, trasmitiendo contenidos, pero especialmente haciéndoles pensar y razonar. Uno de los aspectos que ha sido mi fuerte es la empatía, así como escuchar lo que pensaban y sentían, en definitiva, prestarles atención y darle valor a su palabra.
Esto me ha ayudado en mi tarea como terapeuta para poder escuchar y atender a las necesidades de mis pacientes. Lógicamente esto ha sido un camino de doble sentido pues mi experiencia como terapeuta me ha ayudado a estar más atento a los problemas personales.
Mis características personales también han influido ya que he recibido un feedback positivo por parte de muchos alumnos, familias y profesores a lo largo de los años. Esto me ha hecho sentir que soy una persona apreciada y querida, lo que me ha ayudado a seguir adelante y no desfallecer en situaciones que han sido complicadas, difíciles o imposible de solucionar. Por otro lado, he tenido la capacidad de adaptarme a nuevas situaciones y a afrontar los conflictos de manera positiva intentando analizar la causa y no quedarme en las formas.
En la educación también me dediqué a formar y asesorar a profesores y equipos con el objetivo de ayudar a mejorar el ambiente escolar y la convivencia en los centros educativos.
Como quería poder ayudar a más personas, a la vez que enseñaba, me formé como Psicólogo donde obtuve la licenciatura y posteriormente obtuve la certificación de Psicólogo General Sanitario. Desde el principio, y durante más de 20 años, me dedico a ejercer como psicoterapeuta.
Después me formé como psicoanalista, orientación que ejerzo desde hace muchos años. En el campo del psicoanálisis me seguí formando y, con el tiempo, empecé a dar conferencias a nivel nacional e internacional. He participado en seminarios y grupos de estudio, realizando también supervisiones de grupos e individuales. También he colaborado en la elaboración de varios libros enfocados en la clínica y la educación.
También me he formado en psicodrama y en trastornos psicosomáticos mediante cursos de postrado.
A nivel institucional he presidido una Federación de psicoanálisis española, he estado en la junta directiva de una asociación local y he sido delegado en varias ocasiones.
Durante alguna época trabajé como psicólogo y orientador en centros escolares. Realizando también supervisiones de equipos del ámbito social.
Como he dicho mi experiencia como profesor también me ha ayudado como terapeuta pues me ha hecho tener una visión integradora de las dificultades personales, así como el desarrollar la empatía, la introspección y la comprensión de las personas.
Como psicólogo he sido invitado como experto a programas de radio y televisión locales. He realizado también actividades y formación para psicólogos en el COPC en varias ocasiones.
Desde joven había estado interesado en temas relacionado con la psicología profunda del ser humano y con curiosidad por las filosofías orientales y por las que se centran en el poder de la mente humana. Esto me llevó a querer ampliar mis conocimientos y me formé en hipnosis clínica, regresiones y en meditación, para poder ayudar de manera más completa a las personas adaptando la intervención a sus necesidades. Actualmente lo utilizo como complemento terapéutico en mis sesiones de psicoterapia.
También realizo talleres de meditación para ayudar a personas a mejorar su calidad de vida.
Sigo formándome y estudiando pues este es un campo que siempre hay algo nuevo que aprender. Este es un ámbito que me apasiona y el hecho de poder ayudar a las personas, ejerciendo mi profesión, es para mí muy gratificante.
Desde hace varios años presido una pequeña asociación educativa donde se trabaja con niños y adolescentes en riesgo de exclusión social. Con este interés por ayudar a los demás formo parte de la Red Umbral donde se ofrece psicoanálisis, por un precio reducido, a personas con recursos económicos limitados.
En definitiva, siempre he tenido la vocación de mejorar el bienestar de las personas y poner un poco de luz en sus vidas, pero desde luego, teniendo en cuenta que la colaboración de la persona es esencial pues ella es la que tiene que hacer el cambio, yo solo soy un vehículo.

